Diary of Miguel Saderra Maso

Lunes 15 de Agosto 1898

Las guardias Yanquis ocupan la ciudad en gran número. Su conducta con los indios ha variado mucho desde el día en que pusieron el pié en Cavite. Entonces con rostro muy risueño y ademanes cariñosos les decían á los indios: El español ”malo”. El indio “bueno”. Ahora por cualquier niñería les dan á los indios con la culata en la cara, aunque sean Cabecillas. Hoy mismo por una quisicosa un fornido yanqui ha arrojado á un jovencito mestizo muy bien vestido y con gafas y del puente de España abajo. Afortunadamente la cosa no ha pasado de un sustazo y un remojón. Si se arma por la calle alguna reyerta entre un español y un indio al acercarse la policía yanqui, por descontado tiene toda la culpa el indio, el cual carga con ella y con algunas patadas y culatazos. En su afán de hacer justicia inmediatamente y han llegado los yanquis á disparar su revolver sobre algún indio en medio de la calle. Nunca las guardias españolas habían sabido tratar así á la gente. La guardia civil veterana compuesta de españoles é indígenas continúa prestando sus servicios como antes de la guerra, (…) Se ha sabido con general disgusto que se firmó un armisticio entre España y Estados-Unidos precisamente un día antes de ser entregada Manila.